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martes, 14 de julio de 2020

Calcio: su importancia durante el embarazo y lactancia


La alimentación cumple un rol fundamental durante el embarazo y la lactancia, por lo tanto es necesario que sea completa y equilibrada para dar respuesta al aumento de las necesidades nutricionales durante esta etapa.
Para las mujeres gestantes y las que están amamantando, el calcio es uno de los nutrientes considerados “críticos”: participa en diversas funciones corporales, siendo el principal propósito mantener la salud ósea de la mamá y la formación de los huesos del bebé, dado que es el mayor componente mineral de los huesos; a la vez, contribuye al desarrollo del sistema circulatorio del bebé, el sistema nervioso y los músculos.
Durante  el segundo y tercer trimestre de embarazo aumenta de manera más exponencial las necesidades de este mineral, por lo que se recomienda un aporte extra de calcio teniendo en cuenta que el requerimiento por parte del bebé puede ser entre 250 a 300 mg diarios en el último trimestre.
Otra información importante en relación a este nutriente durante el embarazo, es su papel protector frente a la hipertensión arterial y la, haciéndose necesaria una suplementación cuando la ingesta diaria alimentaria es deficitaria.
Por otro lado, un consumo bajo de alimentos fuente de calcio y magnesio está relacionado con la aparición de calambres, en especial durante la noche.

¿Cuál es la cantidad de calcio diario necesario durante el embarazo y la lactancia?
Las recomendaciones dan cuenta que con una ingesta diaria de entre 1000 a 1200 mg al día, se cubren las necesidades del bebé en formación y se mantiene la densidad ósea de la mujer pre y pos parto.
Un dato curioso es que la mayoría de las personas tienen la capacidad de absorber a nivel del intestino entre el 25 y el 40% del calcio que se encuentra en los alimentos, pero se ha estudiado que durante el embarazo esta proporción aumenta de manera considerable pudiendo llegar al 60; durante la lactancia, la absorción de calcio retorna a los valores pregestacionales, por ello pueden producirse pérdidas importantes de calcio materno si el consumo del mismo es bajo y/o si el flujo de leche materna es elevado.

¿Qué alimentos son fuente importante de calcio?
Este mineral está presente tanto en alimentos de origen animal como vegetal:
·         Vegetales color verde intenso: espinaca, acelga, berro, brócoli, kale, perejil, albahaca, hinojo, etc.
·         Legumbres (en grano y sus harinas): soja, garbanzos, porotos alivia, porotos negros, porotos aduki, etc.; tofu
·         Semillas: sésamo, amapola
·         Frutos secos: almendras, avellanas, castañas
·         Frutas deshidratadas: higos secos
·         Pescado: sardinas, anchoas, arenque, pejerrey
·         Lácteos: leche, yogur, queso, ricota

Para mejorar la disponibilidad de calcio (y de otros nutrientes como hierro y zinc) se recomienda utilizar técnicas como el remojo (entre 8 a 12hs) y/o la germinación de legumbres, cereales, frutos secos y semillas ya que reduce el contenido de antinutrientes que actúan como barreras de absorción.

Un aporte adecuado de calcio es importante para garantizar la salud del tejido óseo materno y poder soportar el crecimiento del bebé y la producción de leche materna.

María Eugenia Eppens
Lic. en Nutrición
MP 1409









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martes, 28 de abril de 2020

¿Por qué se habla de “crisis de lactancia”?


Internet, libros, revistas y blogs destinadas a madres y padres  suelen abordar el tema de las denominadas “crisis de lactancia”, identificándolas con los periodos en los que se observa una demanda inusual y acrecentada de los bebés en relación al pecho. Debemos comprender que esta mayor demanda por parte del bebé es la manera que tiene de avisarle al cuerpo de su mamá que necesita producir más leche para poder cubrir las necesidades de energía (calorías) y nutrientes que está necesitando para seguir creciendo;  por eso es mejor pensar a estas etapas en término de “brotes de crecimiento”, como algo positivo que está sucediendo y no en termino de crisis, que tiñe estas instancias de una connotación más negativa.
Estas etapas o brotes de crecimiento, en especial durante el primer año de vida, no se observan con la misma intensidad en todos los bebés, incluso en algunas diadas mamá-bebé pasan más desapercibidas que en otras. Tienen como aspecto más negativo que a medida que el bebé crece, suelen ser un poco más largas, pero también tienen su aspecto positivo, y es que son transitorias, se resuelven y pasan!
Los brotes de crecimiento más habituales suelen ser los 3 que a continuación se describen:
# A lo 15-20 días : se observa en el bebé una mayor demanda de estar prendido al pecho, se puede observar que no quiere soltarse o quiere prenderse cada media hora, además suele llorar de manera enérgica si no tiene el pecho en la boca y a pesar de que suelen regurgitar leche quieren seguir mamando. Esta mayor demanda suele durar 3 a 4 días hasta que se regula la producción de leche
Al 1 y medio: también se observa una mayor demanda por parte del bebé, además se puede advertir que cuando esta al pecho se muestra nervioso, hace la toma dando tirones al pecho, llora y/o arquea su espalda con el pecho en su boca, tensa las piernas. Durante esta etapa también  suele coincidir con un cambio de composición de la leche materna que modifica su gusto, haciéndola un poco más salada, lo que puede producir un rechazo transitorio en el bebé porque no les gusta el cambio de sabor.  Generalmente en el lapso de una semana se regulan las frecuencias e intensidad de la tomas.  
A los 3 meses: para este tiempo que llevan compartiendo mamá-bebé el mecanismo de producción de leche se hace más eficaz, la mamá fabrica la leche en el momento que el bebé la necesita y se prende al pecho (por lo que sus mamas se tornan más blandas y pequeñas que los primeros meses de lactancia) y el bebé se ha vuelto un experto, vaciando el pecho en un corto tiempo también. Se suma como característico en esta etapa, un crecimiento acelerado, distracciones permanentes del bebé por estímulos de su entorno que esta descubriendo el mundo que lo rodea, lo que hace muchas veces que las prendidas sean exigentes y medio caóticas. Este brote de crecimiento suele extenderse un mes aproximadamente.

¿Cómo transitar estos brotes de crecimiento?
·         Confiar, empoderarse y estar segura de que la leche se está produciendo a pesar de pechos blandos y llantos y mayor demanda… hay que dejar que los cuerpos se acomoden a estas demandas.
·         Amor, paciencia, más upa y si nos animamos, probar el porteo.
·         Contención y acompañamiento de todo nuestro entorno que se conviertan en red de sostén (compañero/a, abuelas/os, tios/as, amiga/os) y se encarguen de aquello que por la gran demanda no estamos pudiendo hacer como compras, limpieza, cocina, etc.
·         Consultar con un profesional especializado y formado en lactancia.
·         Evitar incorporar suplementos de fórmulas en biberón (lo que implicaría menos succión y como consecuencia menos producción).

Estar informada acerca de estas circunstancias naturales y necesarias en los mecanismos de regulación oferta/demanda que favorecen un ajuste en la producción de leche materna para garantizar se cubran todas las necesidades del bebé, te brindan la posibilidad de transitar estas etapas con más tranquilidad sabiendo que tu bebé está bien.

Lic. Ma Eugenia Eppens
Lic. en Nutrición
MP 1409








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lunes, 26 de marzo de 2018

Conservación de la leche materna



Toda mamá que durante la lactancia se extrae leche necesita conocer adecuadas técnicas de conservación que favorezcan tanto la calidad nutricional como la inocuidad de este preciado alimento para su bebé. A continuación respondemos las inquietudes más habituales que se realizan las mamás sobre este tema:



 §  ¿En qué lugar guardarla? A qué temperatura? Cuál es el tiempo máximo de almacenamiento? 
Es preferible contar con acceso a una heladera para guardar la leche extraída, aunque no es imprescindible que sea de uso exclusivo. En la siguiente tabla se detalla el tiempo de permanencia de la leche extraída según lugar de conservación disponible:

Tipo de leche materna
Temperatura ambiente
Heladera
Congelador
Freezer
Recién extraída               
en un recipiente cerrado                 
6-8 horas (25ºC o menos)
3-5 días (4ºC o menos)
2 semanas (en el                       compartimento congelador dentro de la heladera)
3 -4 meses. (En freezer  que es parte de la heladera pero con puerta separada.)
 6 meses o más. (En freezer tipo comercial con temperatura constante de -19 grados C)
Previamente congelada descongelada en heladera pero no calentada ni usada
4 horas o menos (hasta la próxima toma)        
24 horas
No volver a congelar
No volver a congelar
Descongelada fuera de heladera, en agua caliente
Sólo hasta que termine la toma
4 horas o hasta la próxima toma
No volver a congelar
No volver a congelar
La leche que sobra de la toma  
Sólo hasta que termine la toma, luego desechar
Desechar        
Desechar
Desechar


§  ¿En qué tipo de recipientes es mejor almacenar la leche?
Pueden utilizarse envases de plástico duro o de vidrio aptos para alimentos o bolsas especialmente diseñadas para el almacenamiento de leche materna.
Siempre se recomienda guardar la leche extraída en la heladera lo antes posible hasta usarla o congelarla, priorizar el uso de leche fresca (no congelada) y congelar la leche que seguro no vayas a usar antes de los tres días.
Si la decisión es congelar la leche, se sugiere guardarla en pequeñas cantidades (50 – 100 cc) para poder descongelar solo la que tu bebé  vaya a tomar y etiquetar siempre los recipientes con la fecha antes de almacenarlos a fin de ir descongelando los más antiguos. Recuerda que debes enfriar la leche en la heladera si quieres agregarla a un envase que ya tiene leche congelada y evitar llenar los recipientes más de tres cuartos de su capacidad, ya que la leche va a expandirse al congelarse.


§  ¿Cómo descongelar la leche para brindársela a tu bebé? 
 Debes optar por el recipiente con fecha más antigua y descongelar directamente bajo agua tibia corriente o sumergiéndola en un recipiente con agua tibia o manteniendo la cadena de frio (del congelador/freezer bajar a la heladera). Una vez que este descongelada debes removerla bien y controlar la temperatura de la misma antes de ofrecérsela al bebé.


Como última recomendación, se desaconseja descongelar la leche en microondas y/o directamente en el fuego para evitar la perdida de nutrientes esenciales.

Pon en prácticas estas técnicas para la adecuada conservación de la leche y te asegurarás de que tu bebé reciba todo los nutrientes que necesita para crecer sano.


 
                                                                 Ma Eugenia Eppens
                                                                   Lic. en Nutrición
                                                                         MP 1409


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lunes, 5 de marzo de 2018

Extracción de leche materna: ¿por qué y cómo realizarla?


Durante el posparto, las mamás transitan la lactancia materna como un proceso de aprendizaje que acarrea múltiples desafíos, entre los que se encuentra la necesidad de extraerse leche por diversos motivos. Entre las situaciones que pueden provocar es ta necesidad, se encuentran:
ñMantener la producción de leche cuando no es posible dar el pecho (por ej. si el bebé tiene alguna complicación como prematurez, bajo peso, etc).
ñProvocar el reflejo de eyección para ayudar al bebé a tomar adecuadamente el pecho.
ñAumentar la producción o volumen de leche.
ñExtraer leche cuando no es posible dar de mamar en una toma determinada (por ej. al reincorporarse laboralmente).
ñAliviar la ingurgitación mamaria (acumulación de leche e inflamación del pecho) o ayudar a drenar el pecho en caso de obstrucción o mastitis.
ñExtraer y desechar la leche temporalmente mientras se toma un determinado medicamento.
Para el proceso de extracción, los estímulos externos que nos rememoran al bebé (ej: una foto u otro objeto suyo) y un suave masaje al pecho aumentan la liberación de la hormona oxitocina, mejorando de esta forma la eyección de la leche. Algunas otras consideraciones útiles para facilitar dicho proceso:
ñRealiza una correcta higiene de las manos y de los instrumentos a utilizar antes de iniciar el proceso de extracción.
ñElige un horario del día, ésto ayuda a estimular un buen flujo de leche.
ñSi vas a extraer leche para disponer de reservas, hazlo una hora después de terminar las tomas matutinas, ya que en el horario de la mañana la producción es mayor y solemos estar menos fatigadas.
ñSi tu objetivo es mejorar la producción de leche, extráela después de cada dos tomas de pecho durante unos 15 minutos, aunque solamente salga un poco de leche. Esta succión adicional estimulará tu cuerpo para que produzca más leche.

¿Cómo se realiza el proceso de extracción?
Existen distintas maneras de realizarla, pudiendo ser manual o a través de un sacaleches y a su vez, cada madre desarrolla su propio estilo de extracción.

Extracción manual:
Comprime el pecho entre el pulgar y los otros dedos, apretando hacia la pared torácica. Sigue comprimiendo el pecho mientras se separa la mano de la pared torácica, en una acción de “ordeño” hacia el pezón, sin deslizar los dedos sobre la piel. Repite este movimiento de forma rítmica a una velocidad que te resulte cómoda, mientras rotas la mano alrededor de la mama para masajear y apretar todos los cuadrantes.
Una sesión de extracción manual puede durar de 20 a 30 minutos, alternando los pechos cada 5 o 10 minutos. Puede ser útil inclinar el cuerpo hacia delante y sacudir el pecho suavemente.

Extractores mecánicos: 

En el mercado encontramos diversos modelos de sacaleches, básicamente de dos clases: manuales (activan de forma manual el mecanismo de succión, ya sea con ayuda de una pera/bocina de goma o de una palanca, son más económicos) y eléctricos o a pilas (no requieren el esfuerzo físico de la mamá, su precio es más elevado).
La leche recogida mediante este procedimiento tiene un mayor riesgo de contaminación, éste se minimiza si se procede a una limpieza cuidadosa. Es recomendable que el frasco colector pueda usarse para alimentar al bebé, o para almacenar la leche y de esta manera reducir el número de manipulaciones de la leche materna.

La extracción de leche materna te permite brindarle a tu bebé los beneficios de tu leche a pesar de no estar cerquita, y por más que este proceso no provoca los mismos sentimientos que tu bebé, después de un tiempo te familiarizarás con su uso y aprenderás a estimular la salida de la leche. Sé paciente contigo misma y aprenderás a manejar esta técnica en forma natural.

                                                                 D’Angelo, Eliana
                                                   Med. Esp. En Medicina Fliar y Comunitaria
                                                                MP 32569

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