lunes, 6 de mayo de 2019

Consumo de edulcorantes en el embarazo


  Durante el embarazo, nuestras preferencias por diferentes sabores se modifican o se acentúan. En ciertos momentos nos dan ganas de comer más, a veces harinas, a veces cosas dulces y es entonces cuando en el intento de cuidar el aumento de peso surgen interrogantes relacionados con la alimentación. Por un lado aparece la necesidad de aportar los nutrientes en cantidad y calidad suficientes para el crecimiento y desarrollo óptimos del bebé, y por el otro, la preocupación en torno al aumento excesivo de peso a expensas de una ingesta elevada en calorías.
Una de las estrategias utilizadas ampliamente para controlar el aumento de peso es reemplazar el azúcar (sacarosa) de los alimentos y bebidas por edulcorantes no calóricos.
La pregunta es: ¿Pueden las embarazadas  consumir edulcorantes? ¿Es segura su ingesta para el bebé?
En primer lugar, es importante aclarar que cuando se habla de edulcorantes, se está refiriendo a aquellos aditivos que le aportan sabor dulce a los alimentos/bebidas y que se clasifican en:
-      Calóricos, nutritivos o naturales: aportan calorías al consumirlas, ellos son: azúcar, glucosa, fructosa, miel, polialcoholes como manitol, sorbito, xilitol.
-      No calóricos, no nutritivos o artificiales: no aportan calorías o su aporte es mínimo. Ellos son: sacarina, ciclamato, asesulfame K,  aspartamo, sucralosa, glicósido de esteviol (Estevia).
Durante la etapa del embarazo, la controversia en relación a su consumo gira en torno a estos últimos, los edulcorantes no nutritivos (ENN). Vale aclarar que para que un edulcorante se utilice en la industria alimentaria tiene que estar aprobado por organismos reguladores - Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA),  la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) - que son quienes determinan la ingesta diaria admitida (IDA) y/o la seguridad del mismo a partir de rigurosas pruebas que evalúan los posibles efectos para toda la población, incluidas las mujeres embarazadas y lactantes.
Las investigaciones sobre el uso de edulcorantes no calóricos durante el embarazo son limitadas, y aunque no sugieren mayor riesgo de problemas para el bebé en crecimiento, la recomendación es que se consuman con moderación y que se respeten IDA para cada tipo de edulcorante determinada por los organismos reguladores. El límite que marca la IDA (se calcula  de acuerdo al peso de cada persona) es muy amplio por lo que resulta difícil que una persona exceda el mismo si el consumo de alimentos y bebidas con estos aditivos es medido.
De los edulcorantes no calóricos se sugiere incorporar a la alimentación de la embarazada, sucralosa, glucósido de esteviol, asesulfame k y se desaconseja la ingesta de  sacarina, ciclamato, aspartamo, utilización de la hoja de estevia o su extracto crudo.
Es importante señalar que la utilización de edulcorantes en embarazadas se prioriza para  quienes:
·         Necesitan controlar el peso
·         Presentan intolerancia a los carbohidratos
·         Tienen insulino resistencia
·         Tienen diabetes tipo 1 o diabetes gestacional.

Consumir en mayor proporción alimentos naturales, moderar el consumo de productos industrializados, identificar el tipo de edulcorante utilizado en las etiquetas de los productos envasados y la IDA recomendada de cada uno, te permitirá regular y moderar el consumo diario de estos endulzantes no nutritivos.

Bibliografía:
-Durán Agüero, Samuel, Salazar, Carolina, Espinoza, Jonathan, & Fuentealba, Fabiola. (2017). ¿Se pueden recomendar en el embarazo los edulcorantes no nutritivos?. Revista chilena de nutrición, 44(1), 103- 110.  https://dx.doi.org/10.4067/S0717-75182017000100014
-Edulcorantes no calóricos en embarazo y lactancia: ¿qué dice la evidencia científica?- Nota redactada por la Lic. en Nutrición Paula Indart Rougier. Disponible en:  https://www.infoalimentos.org.ar/TEMAS/SALUD-Y-ALIMENTOS/312-EDULCORANTES-NO-CALORICOS-EN-EMBARAZO-Y-LACTANCIA


Ma. Eugenia Eppens
Lic. en Nutrición
MP 1409








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Ecografía en el embarazo: ¿cuántas son necesarias y qué valoran?


Una de las recomendaciones durante el embarazo es llevar un adecuado control gestacional. Parte del control son los ultrasonidos o ecografías, momentos que suelen ser muy esperados por toda la familia. Es importante tener tranquilidad sobre que la ecografía es una prueba indolora para la madre y totalmente inocua para el futuro bebé.
Normalmente, son necesarias tres ecografías a lo largo del embarazo, una en cada trimestre de la gestación. Algunas situaciones, como antecedente de aborto o embarazos de alto riesgo, requieren un mayor seguimiento ecográfico.
Cada ecografía permite valorar diferentes aspectos del desarrollo del bebé y de la salud de la embarazada. A continuación, encontrarás cuándo son los momentos indicados para realizarlas y la utilidad en cada periodo.

Ecografía del primer trimestre: Se indica entre las semanas 11 y 14 de gestación, puede solicitarse transvaginal. En esta etapa permite:

✔      Conocer el número de embriones.
✔      Valorar si se ha implantado correctamente el embrión.
✔      Determinar la edad gestacional
✔      Descartar  patologías en el útero y los ovarios.
Ecografía del segundo trimestre:Se realiza alrededor de la semana 20 de la gestación. Su objeto es:
✔      Diagnosticar malformaciones, analizando distintas zonas del cuerpo del bebé, riñones, vejiga, estómago y funcionamiento del corazón.
✔      Determinar la localización de la placenta
✔      Valorar la cantidad de líquido amniótico
✔      Reconocer si el bebé crece adecuadamente
Ecografía del tercer trimestre:Se solicita entre las semanas 32 y 34 del bebé. Esta ecografía sirve para:
✔      Conocer la posición del bebé y de la placenta y el grado de maduración de ésta última.
✔      Valorar el tamaño del bebé.
✔      Evaluar la cantidad de líquido amniótico.

En la actualidad, se emplean distintos tipos de ecografías: las ecografías 2D (ancho y largo) muestran una imagen plana, las 3D agregan volumen y las llamadas ecografías 4D y 5D suman al ancho, largo y volumen, el movimiento en tiempo real. Este tipo de estudios en más dimensiones hacen más visibles malformaciones en los miembros superiores, inferiores, en el rostro y otros problemas que pueda tener el bebé.

Si bien a través de cualquiera de estos tipos de ecografías se pueden obtener datos importantes acerca del desarrollo del bebé, resulta fundamental la idoneidad del profesional y la aparatología empleada para arribar a un diagnóstico correcto.

                                
Med. D´Angelo, Eliana

Esp. Med Fliar y Gral
MP 32569








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lunes, 1 de abril de 2019

Bebés arcoíris, cuando llega un hijo después de una pérdida gestacional o perinatal



Los bebés arcoíris son aquellos que nacen después de la pérdida de un hijo anterior en el periodo gestacional o perinatal (llamados bebés estrellas). El término refiere a la luz y la calma después de una tormenta, a la alegría sentida luego del dolor que conllevo la pérdida.

Cuando un embarazo se detiene o cuando muere un bebé en el parto o en el periodo posnatal, la mujer se encuentra de pronto atravesada por la tristeza, la angustia y un sinfín de preguntas: ¿por qué a mí/nosotros? ¿Podría haber hecho algo para que esto no sucediera?... y comienza una etapa de duelo que es necesario transitar. El tiempo y los recursos con los que cuente la ayudarán a afrontar esta situación, a sanar y en algún momento, a tener el deseo de buscar un nuevo embarazo. Es entonces cuando llega un bebé arcoíris.
En cuanto al "tiempo", se recomienda dejar pasar al menos seis meses antes de un nuevo embarazo para disminuir el riesgo de un duelo patológico y de dificultades psicológicas en el embarazo y posparto. Además, esto posibilitará que el nuevo hijo pueda venir sin cargas ni expectativas relacionadas con su hermano, porque de hecho nunca va a reemplazar al hijo anterior ni va a llenar el vacío que él dejo.
Si bien se aconseja esperar al menos seis meses antes de volver a quedarse embarazada, este tiempo dependerá de los "recursos" con que cuente la persona para afrontar la pérdida, de su salud psicofísica y del apoyo de su entorno (pareja, familia, equipo de salud, etc.).

El nuevo embarazo suele vivirse con temor a que la historia se repita, dificultades en la vinculación con el bebé en camino, así como con culpa por no disfrutar plenamente de lo que tanto se deseó. También suele manifestarse temor al momento del parto, a que algo le suceda al hijo en esa instancia. Afrontar estas emociones puede ser difícil tanto para la embarazada como para la pareja, siendo el apoyo familiar y profesional muchas veces fundamental.
Y después de 9 meses… el tan esperado bebé nace trayendo paz, alegría, amor. La tormenta pasó y lo que tanto se añoró llegó: ese bebé arcoíris que llena de luz y color el hogar familiar.

Una consulta oportuna con un especialista en psicología perinatal luego de una pérdida gestacional o perinatal así como durante el posterior embarazo puede ayudarte a elaborar el duelo por la pérdida, transitar las emociones que el nuevo embarazo conlleva y facilitar la vinculación con el bebé.

                                
Cecilia D’Angelo
Lic. en Psicología
M.P.4933









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lunes, 11 de marzo de 2019

Síndrome del túnel carpiano y cervicalgia en el postparto


Durante la etapa de posparto suele ser frecuente la aparición de ciertas molestias físicas tales como dolor en las manos, hormigueo o entumecimiento de tus dedos o sensación de hinchazón. Dichas molestias  pueden estar provocadas por dos condiciones: cervicalgia o síndrome del túnel carpiano.
Un mal esfuerzo de tu cuerpo, las posturas inadecuadas a la hora de amamantar o mantener en brazos a tu bebé durante periodos prolongados pueden ocasionar cualquiera de estas dos patologías:
·         La cervicalgia o cervicobraquialgia  se produce al mantener alzado a tu bebé por largas horas, lo que provoca contracturas de los músculos del cuello que terminan comprimiendo los nervios que salen por los costados de la columna cervical, los cuales dan la sensibilidad y movimiento a tu brazo y mano provocando dolor y molestias.
·         El síndrome del túnel carpiano es una enfermedad que sucede cuando el nervio mediano que va desde el antebrazo hasta la mano es presionado dentro del túnel carpiano, a nivel de la muñeca y puede ser provocado por una mala fuerza reiterada en el agarre de tu bebé a la hora de amamantar.

Si algo de esto te ocurre, te recomendamos poner en práctica estos tips para aliviar tu dolor y que el alimentar a tu bebe sea algo agradable:
  • Presta atención con la postura al amamantar: las almohadas de lactancia pueden ser de gran ayuda para liberar las manos y evitar torcer la muñeca sin que tengas la necesidad de estar haciendo fuerza con tus brazos.
  • Varía de posiciones al momento de prender al bebé al pecho para que algunos de tus músculos  puedan descansar y no se fatiguen.
  • Realiza elongaciones de tus brazos y cuello para evitar contracturas.
  • Puedes ayudar con la aplicación de frio durante 15 -20 minutos para brindar analgesia en la zona que te duele.
  • Mantén una actividad física constante, para que tu cuerpo este fuerte y flexible y sea capaz de mantenerte en buenas posturas por el tiempo necesario. Yoga o natación  suelen ser las más recomendadas.
  • Si es necesario puedes utilizar muñequeras para que te ayuden a mantener la articulación en una correcta posición y así evitar malas posturas.
Los cuidados del bebé en general y amamantar en particular, requiere largas horas, pide movimientos repetitivos los cuales pueden terminar fatigando tu cuerpo.

Prueba con alguna de estas sugerencias para que dar de mamar sea algo grato, fomentado el vínculo con tu bebé y evitando la discontinuidad de la lactancia natural. Si tu dolor todavía persiste, no dudes en consultar con tu médico para que te recomiende algún antiinflamatorio que sea compatible con la lactancia o tratamiento de kinesiología y fisioterapia para poder aliviarlo.
                

Julieta Frassoni
Lic. en Kinesiología y Fisioterapia
MP 6265





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martes, 19 de febrero de 2019

Beneficios de la Gimnasia Abdominal Hiporpesiva (GAH)


Tras el embarazo y el parto el cuerpo de la mujer sufre numerosos cambios, a los que se suman los retos físicos que conlleva la maternidad. Encontrarnos con un cuerpo diferente, sentir molestias o dolores en el mismo o incluso tener alguna complicación posterior, pueden afectar nuestra autoestima y confianza.
Recuperar el suelo pélvico y la tonicidad abdominal, fortalecer la musculatura abdominal y lumbar para mantener una adecuada postura al amamantar o cargar el bebé, son algunos de los desafíos que habrá que enfrentar en el posparto.

Pero… ¿Cuál es la mejor alternativa para lograrlo?
La Gimnasia Abdominal Hipopresiva, un método creado por el belga Marcel Caufriez, fisioterapeuta y especialista en ciencias de la motricidad, a finales de los 80, para tonificar la musculatura abdominal y el suelo pélvico sin perjudicar a éste. Durante sus estudios se dio cuenta de que los abdominales tradicionales en el posparto son perjudiciales para el suelo pélvico y acentúan los problemas de incontinencia urinaria, los prolapsos y la diastásis, ya que generan un aumento de la presión interna de la cavidad abdominal y pélvica.
Esta técnica se centra en tonificar el cuerpo, en especial la faja abdominal y el periné, a través de una serie de ejercicios posturales, movimientos secuenciales y rítmicos y respiraciones profundas que se ejecutan de manera organizada.

La práctica de la Gimnasia Abdominal Hipopresiva, 1 o 2 veces por semana, nos proporciona múltiples beneficios:
  •  Fortalece la musculatura abdominal y reduce el perímetro de la cintura: la musculatura abdominal es como una faja, si tiene más tono muscular estará más tensa, el abdomen sobresale menos y la cintura se afina.
  •  También fortalece la musculatura lumbar y de suelo pélvico.
  • Mejora las relaciones sexuales: en mujeres y hombres, al incrementar la vascularización y la cantidad de sangre que llega al suelo pélvico.
  •  Mejora la función respiratoria.
  •  Mejora la postura: esta gimnasia proporciona más movilidad articular un mayor “confort postural”, más elasticidad y menos dolores en la espalda.
  •  Favorece la prevención y tratamiento de diástasis abdominal e incontinencias urinarias.
  •  Ayuda a la recuperación posparto.
  •  Beneficios psicológicos: tiene efectos positivos tanto en las personas demasiado nerviosas o estresadas, ya que les ayuda a estar más relajadas, como en las personas con falta de energía o depresión, al mejorar el tono vital e incrementar su activación y energía.
  • Mejora el rendimiento deportivo y previene lesiones músculo-articulares. 


El impacto que deja el embarazo, parto y posparto es único en cada mujer, así cómo es el tiempo de recuperación que conllevan. La práctica de la Gimnasia Abdominal Hipopresiva, con un adecuado asesoramiento y supervisión, garantizan los beneficios que esta técnica promete. Sentirte cómoda con tu imagen y tener un cuerpo saludable, previniendo complicaciones posteriores, es posible.








Lic. María Cecilia Ferreiro Muñoz
Lic. en Kinesiólogía y Fisioterapia
MP 5494

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lunes, 4 de febrero de 2019

Diabetes gestacional: una complicación común durante el embarazo

 La diabetes gestacional es una de las complicaciones más comunes que desarrollan las mujeres embarazadas. Es un tipo de diabetes que suele manifestarse en el segundo o tercer trimestre de gestación, cuando se produce una alteración en la tolerancia a la glucosa (azúcar en sangre), siendo diagnosticada por primera vez en el embarazo.
No se conoce exactamente por qué se produce, pero se sospecha que los cambios hormonales durante esta etapa alteran el normal funcionamiento de la insulina, hormona que produce el páncreas: puede ocurrir que el páncreas fabrique menos cantidad de insulina de la que se necesite o que las células de tu cuerpo no respondan adecuadamente a la misma. Esta hormona es la responsable de que la glucosa que incorporamos a la sangre a través de los alimentos pueda ingresar a las células del cuerpo para utilizarla como fuente de energía.  
Dado que la diabetes gestacional habitualmente no presenta ningún síntoma, entre las semanas 24 a 28 de gestación, los obstetras solicitan la prueba de tolerancia oral a la glucosa (PTOG), un test que permite diagnosticar la diabetes gestacional. En caso de que la prueba de positiva, los pilares para tratarla y mantener adecuados niveles de azúcar en sangre son:
-Alimentación equilibrada y con aporte de fibra alimentarias: las indicaciones en cuanto a la alimentación no se diferencian demasiado de la de una embarazada sin diagnóstico de diabetes. Deben realizarse las 4 comidas principales, incluir en cada una de ellas alimentos fuente de hidratos de carbono complejos y con alto contenido de fibra ya que demoran más en digerirse y evitan un aumento rápido de las glucosa luego de las comidas (legumbres, cereales integrales, vegetales, frutas, frutos secos) y evitar el consumo de hidratos de carbono simple ( azúcar, bebidas y jugos azucarados, golosinas, productos de pastelerías/ panadería realizados con harina refinada y/o agregado de azúcar).
-Actividad Física: está comprobado que el ejercicio ayuda a mantener niveles adecuados de glucemias. En caso de que tengas la autorización médica para realizarla, puedes practicar 30 minutos diarios de caminata, yoga, natación, esferodinamia o alguna otra actividad moderada. 
-Medicación: cuando no se logra sostener niveles de glucemia dentro del rango deseado con una alimentación saludable y equilibrada más actividad física, es necesario indicar tratamiento con insulina.
-Automonitoreo: la embarazada con diagnóstico de diabetes gestacional debe realizar monitoreo de las glucemias de manera diaria, lo óptimo es que practique las mediciones en ayunas, antes y después de las comidas para alcanzar un óptimo control. Para ello debe recibir toda la información y acompañamiento de los profesionales tratantes.
¿Qué sucede una vez que nació el bebé?
Esta enfermedad suele remitir una vez producido el nacimiento.  Entre las semanas 6 a 12 posparto es necesario realizar nuevamente pruebas de laboratorio (PTOG) a aquellas  mamás que hayan padecido diabetes gestacional. En caso de que la misma de negativo, se recomienda realizar test de control cada 3 años durante toda su vida y en caso de dar positivo, se diagnostica Diabetes tipo 2 y debe recibir el tratamiento correspondiente.
Es importante conocer que es probable que la embarazada  puede volver a padecerla en futuros embarazos y que algunas mujeres que tuvieron diabetes gestacional, puedan desarrollar diabetes con el transcurso de los años.

Realizar los controles de rutina durante el embarazo permite acompañar el estado de salud de la mamá y el bebé durante esta etapa, a la vez que favorecen la detección temprana de enfermedades, tal como la diabetes gestacional, favoreciendo el tratamiento oportuno para prevenir complicaciones en la diada madre-hijo.



Ma. Eugenia Eppens
Lic. en Nutrición
MP 1409

Bibliografía:

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lunes, 14 de enero de 2019

Control prenatal… ¿Cuál es su importancia?


El control prenatal, conocido como control de embarazo, comprende una serie de encuentros entre la embarazada y el equipo de salud con la finalidad de valorar la evolución del embarazo y brindar asesoramiento sobre el parto y la crianza. Es conveniente programar el primer control durante el primer trimestre del embarazo, es decir antes de la semana 12 de gestación.
Existen recomendaciones con fuerte respaldo científico sobre prácticas y métodos complementarios a pedir en cada trimestre, si bien puede haber variaciones en función a características particulares de cada gestación.

 A continuación, te contamos cuáles son las recomendaciones más importantes en cada trimestre:
 Primer trimestre
- Se solicita un primer laboratorio para conocer  grupo y factor sanguíneo de la madre, presencia de gérmenes en orina y la existencia de algunas enfermedades  como anemia y diabetes. También se piden serologías específicas para detectar infecciones como sífilis, HIV, toxoplasmosis, Chagas y hepatitis B, que podrían transmitirse a través de la placenta al bebé,  posibilitando  tomar medidas para reducir este riesgo.
-Se indica la ecografía del primer trimestre para confirmar el diagnóstico del embarazo, su ubicación, edad gestacional exacta y la existencia de embarazo múltiple.
Segundo trimestre
-Se repite el control de laboratorio, para valorar nuevamente la presencia de anemia, la serología de toxoplasmosis  en caso que fuese negativa en el primer trimestre y la prueba oral de tolerancia a la glucosa. Este último estudio permite detectar embarazadas con un mayor riesgo de tener diabetes durante la gestación.
-Se recomienda, a partir de la semana 20, hacer la ecografía morfológica, la cual además de tomar las medidas del bebé, permite realizar un examen detallado de toda su morfología órgano por órgano.
-Es además el período en el que se completa el calendario de vacunación y, si la paciente lo desea, también es momento de comenzar el “curso de profilaxis para el parto”.
 Tercer trimestre
-Nuevamente  se valora la existencia de anemia y las serologías y la presencia de gérmenes en orina.
-A partir de la semana 31 y hasta las 34 semanas, suele solicitarse nuevamente una ecografía,  con la finalidad de evaluar el crecimiento del bebé y su posición.
-Entre la semana 35 y 37 se indica un hisopado para valorar la presencia del germen Streptococo agalactiae, el cual en caso de resultar positivo, tiene indicación de tratamiento durante el trabajo de parto para prevenir una eventual infección del bebé.

 En todas las consultas se recomienda respecto al examen físico la toma de tensión arterial, el control del peso, la medición de la altura uterina a partir del primer trimestre y el control de los latidos cardíacos del bebé a partir de la semana 20 aproximadamente.
De igual importancia son las medidas preventivas como el asesoramiento sobre una alimentación saludable, la actividad física durante el embarazo, la indicación de algunos suplementos, como hierro y ácido fólico y el asesoramiento sobre lactancia materna y sobre salud sexual y reproductiva durante la gestación y posterior al nacimiento.
Además, estos espacios de encuentros pueden compartirse con la pareja o acompañante que la mujer elija y sirven para comentar síntomas y consultar dudas, brindando tranquilidad y confianza a la futura mamá.

Los controles de embarazo están recomendados por numerosos organismos de la salud, a través de ellos se busca que vivas esta etapa de una manera más acompañada y segura, disminuyendo la probabilidad de complicaciones.

 
D’Angelo, Eliana
Esp. Med. Fliar y General
MP 32569


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