Mostrando las entradas con la etiqueta anemia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta anemia. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de enero de 2019

Control prenatal… ¿Cuál es su importancia?


El control prenatal, conocido como control de embarazo, comprende una serie de encuentros entre la embarazada y el equipo de salud con la finalidad de valorar la evolución del embarazo y brindar asesoramiento sobre el parto y la crianza. Es conveniente programar el primer control durante el primer trimestre del embarazo, es decir antes de la semana 12 de gestación.
Existen recomendaciones con fuerte respaldo científico sobre prácticas y métodos complementarios a pedir en cada trimestre, si bien puede haber variaciones en función a características particulares de cada gestación.

 A continuación, te contamos cuáles son las recomendaciones más importantes en cada trimestre:
 Primer trimestre
- Se solicita un primer laboratorio para conocer  grupo y factor sanguíneo de la madre, presencia de gérmenes en orina y la existencia de algunas enfermedades  como anemia y diabetes. También se piden serologías específicas para detectar infecciones como sífilis, HIV, toxoplasmosis, Chagas y hepatitis B, que podrían transmitirse a través de la placenta al bebé,  posibilitando  tomar medidas para reducir este riesgo.
-Se indica la ecografía del primer trimestre para confirmar el diagnóstico del embarazo, su ubicación, edad gestacional exacta y la existencia de embarazo múltiple.
Segundo trimestre
-Se repite el control de laboratorio, para valorar nuevamente la presencia de anemia, la serología de toxoplasmosis  en caso que fuese negativa en el primer trimestre y la prueba oral de tolerancia a la glucosa. Este último estudio permite detectar embarazadas con un mayor riesgo de tener diabetes durante la gestación.
-Se recomienda, a partir de la semana 20, hacer la ecografía morfológica, la cual además de tomar las medidas del bebé, permite realizar un examen detallado de toda su morfología órgano por órgano.
-Es además el período en el que se completa el calendario de vacunación y, si la paciente lo desea, también es momento de comenzar el curso de profilaxis para el parto”.
 Tercer trimestre
-Nuevamente  se valora la existencia de anemia y las serologías y la presencia de gérmenes en orina.
-A partir de la semana 31 y hasta las 34 semanas, suele solicitarse nuevamente una ecografía,  con la finalidad de evaluar el crecimiento del bebé y su posición.
-Entre la semana 35 y 37 se indica un hisopado para valorar la presencia del germen Streptococo agalactiae, el cual en caso de resultar positivo, tiene indicación de tratamiento durante el trabajo de parto para prevenir una eventual infección del bebé.

 En todas las consultas se recomienda respecto al examen físico la toma de tensión arterial, el control del peso, la medición de la altura uterina a partir del primer trimestre y el control de los latidos cardíacos del bebé a partir de la semana 20 aproximadamente.
De igual importancia son las medidas preventivas como el asesoramiento sobre una alimentación saludable, la actividad física durante el embarazo, la indicación de algunos suplementos, como hierro y ácido fólico y el asesoramiento sobre lactancia materna y sobre salud sexual y reproductiva durante la gestación y posterior al nacimiento.
Además, estos espacios de encuentros pueden compartirse con la pareja o acompañante que la mujer elija y sirven para comentar síntomas y consultar dudas, brindando tranquilidad y confianza a la futura mamá.

Los controles de embarazo están recomendados por numerosos organismos de la salud, a través de ellos se busca que vivas esta etapa de una manera más acompañada y segura, disminuyendo la probabilidad de complicaciones.

 
D’Angelo, Eliana
Esp. Med. Fliar y General
MP 32569


Si te gustó esta nota,seguramente te puede interesar leer: 

lunes, 12 de noviembre de 2018

Anemia: una complicación frecuente del embarazo


Si estás embarazada seguramente has escuchado hablar acerca de unas de las complicaciones más frecuentes durante esta etapa: la anemia por déficit de hierro o anemia ferropénica. En la Argentina, según los datos aportados por la Encuesta de Nutrición y Salud (2005), 3 de cada 10 mujeres embarazadas la padecen y aunque no suele ser una complicación seria, debemos prevenirla y/o tratarla oportunamente.
Para comprender mejor el tema, es importante conocer que la sangre está compuesta- entre otros elementos- por glóbulos rojos  que son un tipo de células sanguíneas que contienen una proteína rica en hierro (es la que le da el color rojo característico a la sangre) llamada hemoglobina, y tienen la importante tarea de llevar el oxígeno a todas las células del cuerpo. Cuando los valores de hierro son insuficientes, hay un número menor de glóbulos rojos y menor producción de hemoglobina y consecuentemente anemia ferropénica.
Es más habitual que se diagnostique en el segundo y tercer trimestre de embarazo debido a dos razones: por un lado la cantidad de sangre aumenta hasta un 50% en el cuerpo de la mujer, lo que provoca una mayor dilución de la hemoglobina en la sangre y por otro, la mayor demanda por parte del bebé y la placenta para lograr adecuado crecimiento y maduración.
Los síntomas pueden variar de una mujer a otra, e incluso no presentarse en caso de anemias leves. Entre los más habituales podemos mencionar: palidez, cansancio, debilidad, mareos, sudoración, vértigo, dolor de cabeza, taquicardia, respiración entrecortada, ansiedad, irritabilidad o problemas para concentrarte. Muchos de ellos son habituales en todas las embarazadas, por lo cual suelen confundirse con los de la anemia.

¿Cómo prevenir y/o tratar la anemia?  


  • Llevar una dieta que aporte  alimentos fuente de hierro: carnes rojas y blancas, legumbres (lentejas, garbanzos, soja, porotos), vegetales de hojas verdes (espinaca, acelga, brócoli, etc.), yema de huevo, cereales integrales (quinoa, trigo, avena, etc.) y alimentos fortificados.
  • Se recomienda incluir en cada comida alimentos ricos de vitamina C (pimiento, cítricos, kiwi, frutilla, tomate) ya que favorecen la absorción de hierro en el intestino; y evitar el consumo de aquellos que la entorpecen (café, té y alimentos ricos en calcio).
  • En caso de ingerir hierro como suplemento, lo ideal es tomarlo en ayunas o alejados de las comidas para su mejor aprovechamiento. Dado que muchas veces no es bien tolerado (puede producir efectos molestos tales como  nauseas, inflamación abdominal, diarrea o constipación con heces de color muy oscuro), es preferible ingerirlo en momentos  diferentes del día y observar cuándo es mejor tolerado.

Llevar una alimentación saludable con alimentos fuente de hierro, realizar los exámenes de control de manera periódica para un pronto diagnóstico e ingerir los suplementos en caso de que sean indicados, son las estrategias adecuadas para prevenir o tratar la anemia y favorecer tu estado de salud durante tu embarazo y el crecimiento  apropiado de tu bebé.

Ma Eugenia Eppens
Lic en Nutrición
MP 1409




Bibliografía:

-Evaluación del estado nutricional de niñas, niños y embarazadas mediante antropometría (Ministerio de Salud de la / Organización Panamericana de la Salud. 2009)
-Encuesta Nacional de Nutrición y Salud 2005. Documento de resultados 2007. Ministerio de Salud de la Nación, Argentina. 


Si te gustó esta nota, seguramente te puede interesar leer:   http://espaciogestar.blogspot.com/2017/11/embarazo-y-posparto-pescado-si-o-no.html