miércoles, 31 de agosto de 2016

Puerperio: cambios y primeros cuidados

El puerperio, también llamado familiarmente cuarentena, es el período que transcurre después del nacimiento y constituye una etapa de grandes cambios para la mujer; dichos cambios se presentan tanto a nivel corporal, como emocional y en su entorno social-familiar.
En esta oportunidad vamos a abordar puntualmente las modificaciones corporales y funcionales que transcurren durante este período, así como también los cuidados que debe tener la mamá.
El cuerpo de la mujer transita una serie de cambios ya que los órganos que han intervenido en el embarazo y parto, inician un “camino” de regreso para llegar   hacia su estado anterior  a la gestación.
Dentro de los cambios mencionados podemos señalar la involución del tamaño del útero, la pérdida gradual de edemas, el descenso de peso en distintas medidas, etc. Si bien la duración de esta etapa es variable, se describe que los principales cambios físicos  tienen una duración de hasta 45 días posteriores al parto, mientras que los emocionales tienen una duración mucho mayor.
La primera parte del puerperio, conocido como “puerperio inmediato”, generalmente trascurre en la institución donde se llevó a cabo el nacimiento del bebé; dado que es el periodo que mayor riesgo de hemorragias acarrea, durante la internación y en el control posterior al alta, los profesionales del equipo de salud controlarán:
  • Signos vitales: temperatura, pulso y tensión arterial.  Involución uterina (el útero disminuye su tamaño a razón de 2 cm por día).
  • Loquios (es  el líquido vulvar formado por sangre y otros restos): características, cantidad y olor de los loquios. Duran 15-20 días aproximadamente, disminuyendo gradualmente de cantidad y aclarándose su color.
  • Estado de las mamas, descenso del calostro o secreción láctea y ausencia de procesos inflamatorios.

 Una vez que la mamá fue dada de alta y regresa al hogar  debe continuar con los cuidados e higiene adecuados para evitar complicaciones. Además, identificar y conocer situaciones por las cuales debería consultar al obstetra. A continuación te brindamos algunas de ellos:

Cuidados de la región genital
  •  Lavado externo con agua hervida y jabón o desinfectante 1 ó 2 veces por día, en región anoperineovulvar a chorro de jarra al tiempo que con una gasa se enjuaga la región de adelante hacia atrás.
  • Secar sin fricción y colocar apósito estéril.


Cuidados de cicatriz por cesárea
  •   Descubrir diariamente la herida, previa higiene de manos.
  •   Realizar cura plana con gasas estériles embebidas en alcohol u otro antiséptico     recomendado.
  •   Observar signos de alarma como: dolor, rubor, tumefacción o secreción. Si aparece alguno de estos signos luego del alta a las 72 horas del post operatorio,   consultar al centro de salud más cercano al domicilio.
  •   Cubrir nuevamente la herida con gasa estéril y seca, y sostener con cinta adhesiva, hasta el día siguiente.
  •         Antibióticos, en caso de ser necesarios y prescriptos por el médico
  •         Analgésicos

El puerperio es un tiempo de recuperación, requiere de algunos cuidados y vigilancia tanto de la propia mamá, como de la pareja o familiares que puedan acompañar durante esta etapa.




La adecuada higiene, el descanso, la recreación y una alimentación completa y equilibrada son primordiales para poder transitar la adaptación 
de la mejor manera posible.  


Eliana D’Angelo
Medica MP 32569
Esp. en Medicina Familiar y General


Si te gustó esta nota, te puede interesar leer:    http://espaciogestar.blogspot.com/2017/03/melancolia-posparto.html

viernes, 5 de agosto de 2016

POSTURAS Y POSICIONES PARA AMAMANTAR

Cuando se habla de lactancia materna dos palabras se suelen mencionar: “postura” y  “posición”. Pero… ¿se trata de dos vocablos sinónimos?
Mientras que “postura” hace referencia a  la forma en que se coloca la madre para dar el pecho, “posición” implica la forma en que es colocado el bebé durante el amamantamiento.
Lo esperable con un recién nacido es que la mamá pase muchas horas al día amamantando, por lo tanto buscar estar cómoda es una premisa para prevenir el dolor de espalda y evitar la percepción de que las  tomas se hacen interminables. Es buena idea tener preparado un espacio confortable para amamantar, puede ser un sillón que disponga de almohadones para poder apoyar los brazos mientras se sujeta al bebé o apoyar al bebé si ocasionalmente se necesita una mano libre. Un reposapiés, para elevar levemente las piernas, ayuda a lograr una adecuada postura.
También es recomendable el prever tener a mano todo aquello que se pueda necesitar mientras se amamanta (pañuelos, teléfono, mando a distancia, libro, vaso de agua, etc.).
La postura más habitual es amamantar sentada o estirada con el bebé frente a la madre, pero existen  muchas otras  maneras de amamantar.

POSICIÓN DE CUNA: Es la más habitual. No es una postura muy recomendada para las mamás a las que se les realizó una cesárea, ya que el bebé puede ejercer demasiada presión sobre la zona del abdomen en esta posición.
En caso de sentir dolor en el pezón, observar si el bebé se ha deslizado hacia abajo y las rodillas están dando hacia arriba, en vez de estar metidas cerca de tu costado.

§ La mamá se sienta en una silla cómoda con apoyabrazos o una cama con almohadas.
§ Sostiene al bebé en su regazo acostado de lado, de manera que su cara, estómago y rodillas queden frente a frente.
§ La mamá coloca el brazo inferior del bebé debajo del tuyo.
§ Si está amamantando en el pecho derecho, sostener la cabeza del bebé en la curva del brazo derecho. Usar el brazo y la mano para apoyar el cuello, la espalda y las nalgas del bebé.
§ Mantener las rodillas del bebé pegadas contra el cuerpo de la     mamá.
  

POSICIÓN DE RUGBY: Esta es la posición recomendada para las mujeres a las que se les ha practicado cesárea. También es adecuada para los bebés que tienen problemas para prenderse a la mama, ya que permite a la mamá  guiar la cabeza del bebé. A las mujeres con senos grandes o pezones planos también les resulta favorable esta posición.  A la vez, resulta  muy útil para drenar los conductos que se encuentran en la cara externa de los pechos.


§  Acunar la parte posterior de la cabeza del bebé en la mano materna para que su nariz quede apuntando hacia el pezón.
§  Los pies y las piernas del bebé quedarán apuntando hacia atrás.
§  Usar la otra mano para sostener la mama.
§  Guíar al bebé hasta el pezón.


Tanto la posición de “cuna” como la “de rugby” funcionan perfectamente bien si la madre, en vez de estar sentada, está colocada en postura semi-reclinada.

POSICIÓN DE CABALLITO: A pesar de ser una posición menos frecuente, puede ser muy útil con bebés con dificultades para fijar el pecho.


§  El bebé está sentado a horcajadas sobre una de las piernas de su madre.

§  En esta posición conviene que, al introducir el pecho en la boca del bebé, el pezón apunte “hacia arriba” en dirección a su paladar, de forma que una buena porción de pecho descanse sobre el labio inferior facilitando el agarre. 




 POSICIÓN ACOSTADA DE LADO EN PARALELO: esta posición facilita el descanso de la mamá y resulta muy práctica para amamantar por las noches. También sirve si todavía se sienten molestias tras el parto, sobre todo si ha sido sometida a una episiotomía o cesárea.

§  La mamá se acuesta  de lado con el bebé muy cerca y con la cara a nivel del pecho.

§  Colocar  una almohada detrás de la espalda del bebé para evitar que ruede hacia atrás


Todas estas posiciones son propias de bebés con una autonomía de movimientos todavía muy limitada. Los bebés más mayorcitos pueden mamar cómodamente en las posiciones más inverosímiles.
Lo importante es saber que no existe una única postura o posición correcta apta para todos los binomios madre / hijo, sino que cada binomio tendrá que buscar las posturas y posiciones que mejor se adapten a sus mutuas preferencias y también a las características físicas de ambos.

Una buena postura de amamantamiento evita complicaciones
como grietas en los pezones o mastitis.
Si sientes dolor, revisa tu postura y la posición de tu bebé!
Julieta Frassoni  
Lic. en Kinesiología y Fisioterapia
MP 6265




    Si te gustó esta nota, seguramente te va a interesar leer: http://espaciogestar.blogspot.com/2018/03/extraccion-de-leche-materna-por-que-y.html












lunes, 18 de julio de 2016

LACTANCIA MATERNA Y APEGO SEGURO: El secreto de los niños sanos


Es común escuchar a los padres recientes decir que lo que desean para sus hijos es que “crezcan sanitos”. Pero… ¿qué factores son responsables de la salud de nuestros niños?.
Los resultados de las investigaciones han demostrado la importancia fundamental que tiene dos factores en el logro de la salud física, emocional e intelectual de los niños: el apego y la lactancia materna exclusiva y prolongada; aspectos que a su vez se encuentran relacionados entre sí.
Hoy se sabe que el vínculo afectivo que se establece entre un niño y el adulto responsable de su cuidado contribuye a la supervivencia de ese ser indefenso. ¿Cómo se establece dicho vínculo?

Desde el momento del nacimiento, el niño cuenta con un “repertorio de conductas” que le posibilitan la comunicación de sus diferentes estados (hambre, sueño, etc.); ejemplo de ello es el llanto. También lo son las sonrisas, los balbuceos, las conductas de aproximación hacia la madre y otras que se irán incorporando con posterioridad.

Estos recursos le permitirán al recién nacido mantener “próximo” al adulto que se encarga de su cuidado. Pero ésto sólo no alcanza para que se establezca ese lazo invisible de unión entre madre e hijo que posibilitará la añorada salud del pequeño. En contrapartida, hace falta un adulto dispuesto a cumplir con sus funciones parentales en forma responsable, es decir, una mamá dispuesta a satisfacer las necesidades de su bebé y en el mismo acto transmitirle la seguridad de su presencia para cuando él la necesite.
Es que la salud, como bien dice la Organización Mundial de la Salud, no es sólo la ausencia de enfermedad sino el “completo estado de bienestar físico, mental y social” (OMS, 1948). Y aquí es donde la lactancia materna juega un papel fundamental, ya que más allá de satisfacer la necesidad biológica de la alimentación y de implicar múltiples beneficios que repercuten en la salud física del niño, se constituye en una herramienta que fomenta el vínculo de apego seguro, aquel que posibilita el desarrollo emocional, social e intelectual de un niño.

La lactancia materna es el momento de encuentro, comunicación y unión entre ambos. Es durante el amamantamiento cuando el bebé se encuentra pegadito al cuerpo de su madre, donde se produce el contacto piel con piel y el recién nacido puede escuchar su corazón latir, percibir su olor particular, escuchar su voz bien cerquita y hasta visualizar su rostro. Todo un conjunto de experiencias que le permitirán, hoy, sentirse “seguro”. Y mañana, cuando crezca, alejarse y explorar el mundo con la tranquilidad de saber que siempre habrá alguien que cuidará de él.

Como bien dice el dicho…”AMAmantar es amar”.

Lic. Cecilia D’Angelo
Lic. en Psicología.
MP 4933




Si te gustó esta nota, seguramente te puede interesar leer:

domingo, 3 de julio de 2016

Leche materna ¿Se producen cambios en su composición nutricional?




Durante el primer año en la vida del  bebé  se observa un crecimiento acelerado, tan es así, que en promedio los bebés triplican su peso de nacimiento y aumentan su talla en un 50%. Teniendo en cuenta estos datos, podemos decir que nos encontramos frente a una etapa que requiere un aporte adecuado y suficiente tanto de energía como de  nutrientes que permitan satisfacer las necesidades para tal demanda.
La leche materna es el alimento por excelencia que permite cubrir la totalidad de necesidades de calorías y nutrientes fundamentales que el bebé requiere durante los primeros 6 meses de vida  de manera exclusiva y hasta los dos años                                                complementándola con otros alimentos.

Cada mamá produce la cantidad y calidad de leche que su bebé necesita. Se conoce que la leche materna se modifica en su composición a medida que van pasando los primeros días de nacido el bebé, y también modifica la composición durante cada mamada.

Durante los primeros 3-4 días después del nacimiento,  la mamá  produce  una primera leche llamada calostro. Tiene aspecto amarillento y espeso,  contiene más proteínas, anticuerpos (especialmente beneficioso para proteger al bebé de infecciones), sales minerales y menos grasas que la leche definitiva. Su volumen alcanza unos 2 a 20 mililitros por toma y es suficiente para satisfacer las necesidades del recién nacido.
Entre los días 4 y 10-15 pos nacimiento se produce la leche de transición, el calostro comienza a modificar su composición y tomar un aspecto más blanquecino. Paulatinamente se aumenta también el volumen producido, alcanzando los 300 y 500 mililitros.
A partir de la segunda semana el bebé toma leche madura, que le aporta al recién nacido más energía, grasa, lactosa (azúcar de la leche) y menos proteínas que el calostro, además de la dosis necesaria de vitaminas, minerales y anticuerpos. Su volumen alcanza los 700-900 mililitros, dependiendo de las necesidades de cada recién nacido.

Es interesante conocer, que una vez alcanzada la leche madura, la composición también se modifica durante cada mamada.  Al inicio de cada toma, la leche del comienzo se observa “liviana”,  presenta una apariencia más “azulada” y se produce en mayor cantidad lo que  permite calmar la sed del bebé.  Mas tardíamente se produce la leche del final, su aspecto es más “denso” y de color blanco intenso, es más rica en grasas aportando una gran cantidad de calorías.
 Por esta razón es importante esperar que el recién nacido se sienta saciado antes de retirarlo del pecho  y esperar que él solo lo haga de manera espontánea, para cubrir tanto sus requerimientos hídricos en la primera etapa de la mamada, como los energéticos en la segunda, garantizando también el aporte de todos los demás nutrientes.

Conocer, entre otras cosas,  las diferencias  en la composición y volumen de la leche materna que se suceden durante la etapa de amamantamiento nos brinda conocimientos y herramientas para evacuar dudas y favorece un establecimiento exitoso de la lactancia materna.



                                                                     Ma Eugenia Eppens
 Lic. en Nutrición
MP 1409


Si te gustó esta nota, seguramente te puede interesar leer:    http://espaciogestar.blogspot.com/2016/05/lactancia-materna-nuestro-cuerpo-se.html

lunes, 13 de junio de 2016

Beneficios del curso de preparto


El embarazo y el parto son etapas que implican grandes cambios en la mujer, ya que repercuten profundamente en el ámbito físico, mental y social de la misma, conllevando la necesidad de un sostén emocional.
Tiempo atrás,  la preparación a la maternidad era vivida dentro del ámbito familiar. Compartiendo con otras mujeres embarazadas y observando a otras madres cuidar de sus bebés, se aprendía desde la infancia y en forma natural el futuro rol que algún día se iba a tener que desempeñar. 

Los tiempos han cambiado y, en la actualidad, es difícil que una mujer gestante haya tenido la oportunidad de compartir y vivenciar la experiencia de otras madres. He aquí la importancia que cobra la Profilaxis Perinatal.
El Curso de Preparto se transforma en un espacio para la mamá embarazada en el cual podrá prepararse para la maternidad acompañada no sólo de otras mujeres que están transitando la misma etapa y con las cuales podrá compartir su experiencia, sino también de un equipo de profesionales capacitados en el tema.
La Preparación Prenatal comprende una serie de medidas educativas y de apoyo que ayudan a los futuros padres a encontrarse con sus necesidades y emociones, informarse sobre aspectos relacionados con la etapa que están transitando y prepararse para el momento del nacimiento y para una paternidad responsable.
Numerosas investigaciones evidencian los múltiples beneficios que tiene realizar un Curso de Preparto tanto para la mamá como para su bebé:
·         Favorece el vínculo entre los padres y el hijo por nacer.
·         Contribuye a la superación de la crisis familiar que implica la incorporación de un nuevo miembro a la familia.
·         Mejora la forma de enfrentar temores y ansiedades y a generar estrategias de autocontrol.
·         Mejora la tolerancia a cambios físicos y síntomas relacionados con el embarazo.
·         Posibilita el acortamiento de la duración del trabajo de parto.
·         Disminuye el uso de analgesia epidural y de parto vaginal instrumental.
·         Permite que se vivencie positivamente la experiencia del parto.

El Curso de Pre-parto es un espacio de acompañamiento de la gestación, donde un equipo de profesionales pone especial cuidado en la salud física y emocional de la mamá y de su bebé. A la vez, se convierte en un lugar para esa persona tan importante que tiene por función “sostener” a la mamá: el acompañante. Es además un espacio de encuentro con otras mamás que están atravesando el mismo proceso.

La presente nota,"Beneficios del curso de pre-parto" fue publicada en la           Revista La Posta, edición impresa N°122 el mes de Junio de 2016.






Si te gustó esta nota, seguramente te puede interesar este video: http://espaciogestar.blogspot.com/2016/12/espacio-gestar-curso-preparto_28.html
                  

                     .

lunes, 23 de mayo de 2016

Lactancia Materna, nuestro cuerpo se prepara



Durante el embarazo, como consecuencia de la elevación de los niveles de algunas hormonas, la glándula mamaria de la mujer se prepara para poder cumplir con una función primordial: la lactancia materna.

Durante el primer trimestre, ya se pueden apreciar  cambios visibles en las mamas: aumentan de tamaño, se sienten más pesadas, se intensifica la pigmentación de la areola y el pezón, se dilatan las venas superficiales y aumentan de tamaño los Tubérculos de Montgomery, pequeñas protuberancias ubicadas en la areola que cumplen la función  de lubricación de la zona y liberación de estímulos oloríferos, que desarrollarán un papel importante en el momento de la instalación de la lactancia.

Posterior al alumbramiento (la salida de la placenta), aumentan los niveles de prolactina, hormona encargada de estimular la producción de leche materna. La succión del recién nacido promueve, a su vez, liberación de oxitocina, otra hormona que desarrolla un papel fundamental, ya que provoca el desplazamiento de la leche y el vaciamiento de la mama, favoreciendo así  la mayor producción de leche materna.
Numerosos organizaciones y organismos internacionales recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida y sostenida hasta los 2 años, por los múltiples beneficios que conlleva para la madre y el recién nacido, a nivel físico, emocional y social.
Para el niño, la lactancia materna ha demostrado disminuir el riesgo y/o la severidad de los casos de diarreas, otitis, problemas respiratorios,  meningitis, infecciones urinarias, problemas futuros de alergias, sobrepeso/obesidad,  diabetes mellitus, enfermedad celíaca, además de tener efectos positivos nutricionales, cognitivos y emocionales.  También está comprobado que los niños amamantados tienen menor probabilidad de muerte súbita.

En la mujer, la lactancia materna trae aparejada una disminución del riesgo de hemorragias posparto al favorecer la involución del útero, menor probabilidad de cáncer de mama y ovario y de fracturas por osteoporosis, favorece la disminución de peso y es un factor fundamental en la esfera emocional.

Estar informada sobre los numerosos aspectos que involucran la lactancia materna te ayudará a prepararte y poder afrontar este desafío de una manera más placentera. Y, en caso de que lo necesites, recuerda que puedes buscar ayuda a profesionales capacitados en el tema o grupos de apoyo a la lactancia materna.

Eliana D’Angelo
Medica MP 32569
Esp. en Medicina Familiar y General



Si te gustó esta nota, seguramente te puede interesar leer:   http://espaciogestar.blogspot.com/2018/02/conservacion-de-la-leche-materna.html