Mostrando las entradas con la etiqueta Paternidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Paternidad. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de noviembre de 2019

Porteo seguro y ergonómico


Durante el embarazo o al momento de nacer el bebé, muchas mamás y papás se plantean la posibilidad de “portear” a su bebé. Ya sea que se utilice un fular o una mochila portabebé, esta técnica facilita la movilidad con el bebé y favorece el acompasar la maternidad/paternidad con otras actividades, siendo además un hermoso modo de conexión y vinculación.
Existen grandes beneficios tanto físicos como emocionales, por los cuales los pediatras recomiendan el porteo:
  • Menos riesgo de plagiocefalia (aplastamiento del cráneo) ya que pasar menos tiempo apoyando su cabeza sobre la misma zona.
  • El roce que se produce durante el porteo, constituye una estimulación constante de los reflejos de pies y manos lo que favorece la maduración del sistema nervioso.
  •  La verticalidad y el movimiento o balanceo estimula el sistema vestibular y, en general, todo el sistema nervioso del bebé.
  • Al estar el bebé tranquilo, hay menor secreción de hormonas de estrés (cortisol), lo que refuerza el sistema inmunológico. Consecuentemente, esto  favorece el crecimiento y ganancia de peso.
  • El contacto que se establece durante el porteo facilita un patrón de apego saludable.
  • Favorece la socialización ya que posibilita que el bebé descubra el mundo que lo rodea con todos sus sentidos y desde la calma que da tener a su cuidador muy cerca.
  • Por el constante movimiento durante el porteo y el suave masaje que el vientre del bebé recibe de quien lo portea, se mejora la digestión y el bebé sufre menor cantidad de cólicos. También, por la postura erguida, disminuyen los gases y el reflujo.
  • La postura ergonómica favorece el buen desarrollo locomotor de espalda y cadera. Ayuda incluso a corregir ligeras displasias, o alteraciones del desarrollo de la cadera.



Para que esta técnica sea segura y pueda aportar todos estos beneficios, el portabebé utilizado debe ser ergonómico, es decir, debe respetar la fisiología y fisionomía del bebé; por ello te brindamos las siguientes recomendaciones:
Colocar al bebé en posición vertical, mirando hacia quien portea, con su pancita en contacto con el cuerpo del porteador. Tiene que estar con las piernas abiertas a 90º, favoreciendo la posición de ranita para rodear al porteador. Las rodillas deberán estar más altas que la colita del bebé, de esta forma las fuerzas en la articulación de la cadera son mínimas. Además, la espalda del bebé debe estar erguida y el portabebé debe estar bien tenso, dando apoyo a todos los puntos de su espalda. Otro aspecto a observar es la posición de la cabeza, tiene que ir suavemente sujeta contra el cuerpo del adulto, con la pera separada del pecho del porteador para evitar riesgo de asfixia. La cara del bebé siempre tiene que estar visible.

Demostrado que el porteo ergonómico es seguro y muy beneficioso tanto para el bebé como para el porteador, debemos recordar que no hay un portabebé único y perfecto sino que vamos a elegir aquel que permita la comodidad del bebé y del porteador y cubra los requisitos de seguridad recomendados para llevar a delante esta práctica de manera adecuada.


Julieta Frassoni
Lic. en Kinesiología y Fisioterapia
MP 6265






Si te gustó esta nota,seguramente te puede interesar leer:http://espaciogestar.blogspot.com/2018/09/paternidad-activa-cuando-los-padres-se.html   


Ph: extraídas de la web




lunes, 16 de septiembre de 2019

Síndrome de Couvade: cuando el futuro papá se siente embarazado (segunda parte)


Si bien fue originalmente el antropólogo Tylor quien en 1865 acuñó el término couvade para los “rituales de paternidad” observados en las comunidades primitivas, recién en 1965, los psiquiatras Trethowan y Conlon denominaron y caracterizaron el Síndrome de Couvade (del francés couver: incubar, criar) como un conjunto de síntomas experimentados por el futuro papá que comienzan en el embarazo de su pareja y desaparecen luego del parto. Es así, como se mencionó en la nota anterior sobre esta temática, que desde hace ya algunos años se viene prestando mayor atención a cómo los padres transitan la espera de un hijo.
Diversas investigaciones han estudiado dicho síndrome evidenciando que se manifiesta con la aparición de síntomas fisiológicos y psicológicos, pero sin base patológica, que suelen ser propios de la mujer gestante. Al no tener los hombres la percepción física del bebé y no sentir los cambios físicos resultantes del embarazo, su experiencia es diferente pero pudiendo desarrollar síntomas similares.
Durante años, las adaptaciones psicológicas que los hombres transitan durante el embarazo, el parto y en relación con la crianza de los hijos fueron descuidados. Sin embargo, hoy se señala que tales adaptaciones son tan importantes como las experimentadas por las mujeres. El embarazo afecta a toda la familia y, por ende, los profesionales de salud deberían considerar también las necesidades físicas y psicológicas específicas de los futuros padres, estando orientadas las intervenciones a abordar las dudas, los sentimientos y las experiencias de los hombres durante la etapa de embarazo.

¿Cuáles son los síntomas del Síndrome de Couvade en los futuros papás?
Entre los síntomas presentes se mencionó el aumento de apetito, la ganancia de peso, los antojos, el rechazo de ciertos alimentos, las nauseas y los vómitos, los mareos, las dificultades para dormir, el dolor en diferentes partes del cuerpo, los calambres, la ansiedad, los cambios en el estado de ánimo, etc.

¿Qué hacer para paliar estos síntomas considerando su implicancia emocional?
El Síndrome de Couvade no se considera una enfermedad y por lo tanto no hay un tratamiento específico. Sin embargo, es posible paliar los posibles síntomas siguiendo algunas sugerencias:
·  Involucrarse desde el inicio del embarazo en lo concerniente al mismo, acompañando a los controles, asistiendo a la preparación prenatal, informándose sobre los cambios a lo largo del mismo y sobre el rol de padre, etc.
· Expresar las emociones y las preocupaciones que se van sintiendo. La comunicación en pareja es esencial.
· Vincularse con el bebé: tocar la panza, hablarle, observa los movimientos, etc.
· Hablar de la organización luego de que nazca el bebé, abordando lo concerniente a su cuidado, tiempos de trabajo, cuestiones económicas, etc.

La presencia de indicadores del Síndrome de Couvade entre los futuros padres evidencia la complejidad inherente a la transición a la paternidad así como la importancia de conocer sus experiencias y sentimientos durante la espera de un hijo para poder acompañarlos en esta etapa, lo que beneficiaría  la salud masculina, la relación de pareja y, especialmente, la relación padre-bebé.


            
Cecilia D’Angelo
Lic. en Psicología
M.P. 4933





Si te gustó esta nota, seguramente te puede interesar leer:        https://espaciogestar.blogspot.com/2019/06/sintomas-de-embarazo-en-futuros-papas.html