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viernes, 16 de julio de 2021

Desarrollo del lenguaje en el bebé: de la etapa prelingüística a la etapa lingüística

  Conocer sobre el desarrollo del  lenguaje de nuestro bebé es importante para poder
acompañarlo y estimularlo. En el mismo es posible distinguir
dos etapas: la prelingüística y la lingüística.

La etapa prelingüística es aquella que se da a través de expresiones faciales, gestos, sonidos (arrullos, llantos, gorjeos, murmullos), imitación y otros medios no lingüísticos, como los gritos para manifestar enojo o el señalar para pedir algo; dentro de esta etapa se encuentra el balbuceo.

Cuando los gestos abren el paso a una nueva habilidad comunicativa, “la producción de una palabra real”, se inicia una nueva etapa, la de la comunicación lingüística. Generalmente los bebés pronuncian sus primeras palabras entre los 10 y los 14 meses, y luego su vocabulario se incrementa rápidamente, llegando a pronunciar 10 palabras aproximadamente a los 15 meses, para continuar expandiendo su vocabulario a medida que siguen creciendo. Entre los 16 y los 24 meses hay un brote repentino del vocabulario, donde se da una explosión del lenguaje incrementándose el vocabulario de 50 a 400 palabras.

Las primeras palabras en el vocabulario típico de los niños se relacionan con objetos y cosas, tanto animados como inanimados. A menudo se refieren a las personas u objetos que constantemente aparecen y desaparecen (por ejemplo, “mamá”), a animales (quizás la propia mascota) o a estados (“frío/caliente”, “seco/mojado”).

Las primeras frases generalmente son holofrases: emisiones de una sola palabra que toman el lugar de frases completas, cuyo significado dependerá del contexto en particular en el que se usen. Por ejemplo, un bebé puede utilizar la palabra “mamá” para expresar, dependiendo el contexto, “quiero que mamá me haga upa” o “mamá quiero comer algo” o “¿dónde está mamá?”.

Posteriormente, el niño comienza a combinar dos palabras. Logro que se acompaña de otro logro: enlazar palabras individuales en oraciones que trasmitan un único pensamiento, indicando el vínculo en estos casos la relación entre objetos. Por ejemplo, “llave mamá” (acá el vínculo indica posesión), o “perro ladra” (el vínculo refiere a un evento recurrente).

 

Recomendaciones para favorecer el desarrollo del lenguaje:

  • Señala objetos y nómbralos, alentando que el niño repita y evitando el uso sólo de gestos.
  • Darle al niño para elegir entre dos alternativas. Por ej. “¿Quieres una pera o una manzana?”, mostrándole las dos frutas mientras lo haces
  • Si el niño pronuncia mal una palabra o dice las palabras en desorden, no es necesario corregirlo. Se puede repetir adecuadamente. Por ej. si dice “eche” al indicar la leche, puedes decirle “¿quieres tomar leche?, enfatizando esta palabra al decirla.
  • Refuerza la comunicación diciéndole alguna frase breve que transmita que entendiste su mensaje.
  • Cuando el pequeño diga una o dos palabras, ayúdalo a desarrollar su lenguaje sumando ideas a su mensaje. Por ej., si te dice “luz” cuando ve que la enciendes, puedes decirle “yo prendí la luz”. 
  • Haz de la lectura un hábito diario. Léele cuentos y/o háblale acerca de las imágenes. Muéstrale las palabras, siguiéndolas con el dedo a medida que las lees. Haz voces diferentes. Pregúntale acerca de la historia y permite que haga preguntas sobre la misma.

El lenguaje constituye la base para la comunicación. Conocer sobre el desarrollo del lenguaje de nuestro bebé es importante para poder acompañarlo y estimularlo. De diversas formas cotidianas y sencillas podemos estimular su desarrollo.

 


Cecilia D’Angelo
Lic. en Psicóloga

MP 4933

 

 


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domingo, 14 de julio de 2019

Andadores o saltarines: son beneficiosos para estimular a los niños a caminar?


El uso de estos elementos es una costumbre que se ha instalado cada vez más en nuestra sociedad, ya que por lo general se piensa que su empleo hace que el niño logre libertad de movimiento, lo cual lo pone contento, lo divierte y le permite explorar e investigar convirtiéndose de esta forma en una gran experiencia. Asimismo se los asocia con un mayor “desgaste de energía”, favoreciendo el descanso por un lapso mayor de tiempo. Pero siempre hay que tener en cuenta que, como todos los juguetes, deben ser seguros y adaptados a la edad del niño, siendo necesario tener ciertas precauciones a la hora de usarlos para que no resulten perjudiciales.

Es importante conocer que numerosos organismos internacionales, como UNICEF, la Organización Mundial de la Salud y la Sociedad Argentina de Pediatría, no recomiendan el uso de estos elementos, ya que está demostrado que pueden afectar el desarrollo del bebé cuando se usa en edades muy tempranas o por mucho tiempo y su empleo se asocia con frecuencia a accidentes domésticos. La bibliografía sostiene que hacer uso desde una etapa muy temprana o sobreuso de estos elementos podría afectar el crecimiento del niño, ya que el mismo no cuenta con la madurez necesaria como para controlar sus propios movimientos corporales. Además, la forma de sujeción que tienen estos aparatos favorece el movimiento hacia adelante y no hacia arriba, predisponiendo de esta forma a desarrollar problemas relacionados con la postura, el control de las piernas y una caminata en puntas de pies.

Si decidieras utilizarlos, te sugerimos tener en cuenta las siguientes recomendaciones

  • Debería ser cuando el desarrollo del niño le permita mantenerse parado y controlar su cuello y tronco.
  • En lapsos no mayores de 20 minutos al día y hacerlo siempre con supervisión de un adulto. 
  • Los niños deben estar bien asegurados y no deben ser usados en suelos resbalosos o desparejos, cerca de elementos que puedan tumbarse, ni cercanos a escaleras o cocina, controlando que no haya productos tóxicos al alcance de sus manos.







Recuerda que no todos los niños son iguales en sus habilidades y capacidades, cada uno progresa en su desarrollo a su propio ritmo y el uso de estos juguetes no sustituye el ejercicio y los beneficios de permitir al bebé gatear y jugar en el suelo.



Julieta Frassoni
Lic. en Kinesiología y Fisioterapia
MP 6265






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